Causas de la Rotación interna del pie

La rotación de los pies en la marcha, es un motivo de consulta frecuente en la clínica de evaluación del pie en Puebla. Es habitual que los padres se muestren preocupados por la capacidad de hacer una vida normal, las caídas frecuentes y el desempeño deportivo futuro del niño.

Muchas veces buscan algún tipo de tratamiento, ya que el uso de plantillas ortopédicas, zapatos ortopédicos u otros artículos desrotadores, ayudan a cambiar el tipo de marcha.

Son conocidos los factores anatómicos que están involucrados en la rotación de los pies al caminar. Los que más influyen son la torsión del fémur proximal, la torsión de la tibia y la forma de los pies.

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Punta del pie hacia adentro

Estas características anatómicas son evaluables en forma simple a través del examen físico con el método descrito por Staheli.

La rotación de las caderas es signo de la torsión del fémur proximal. Es así como la rotación interna aumentada, indica una mayor anteversion femoral, y por el contrario la rotación externa indica el grado de retroversión femoral. La torsión de las tibias se mide a través del ángulo muslo-pie.

Durante el desarrollo, el tipo de marcha tiene una evolución variable y conocida. El enfoque organizado y metódico del examen físico nos va a permitir identificar la causa anatómica y descartar las condiciones patológicas que pudieran estar afectando la marcha.

Como análisis complementario se sugiere realizar un estudio baropodométrico para identificar las cargas de peso durante el desarrollo del pequeño, y por lo menos estarlo realizando cada 6 meses, como medio comparativo del avance del tratamiento que llegue a ser indicado para él.

Si en la marcha en rotación interna puede ser fisiológica en los niños la marcha en rotación externa puede ser constitucional, una variante del amplio intervalo de la normalidad.

Con el tiempo el ángulo aumentado de anteversion femoral se modifica hasta llegar a la situación del adulto corrigiéndose progresivamente la rotación de la marcha. En ocasiones la evolución no corrige este ángulo y evoluciona hacia una torsión femoral interna que mantiene la marcha en rotación interna de alto componente genético o hacia un aumento de la torsión tibial externa compensadora de componente familiar importante.

Marcha en rotación interna

Caminar con los pies hacia dentro, meter la punta del pie al andar (o marcha en rotación interna) no tiene por qué ser indicativo de algo patológico. Todos tenemos nuestra forma propia de caminar. Lo primero que se debe hacer es destacar que no haya ninguna patología que este provocando esa marcha. Una vez descartado esto, habrá que valorar si afecta en algo al niño y si fuese necesario, tomar las medidas para corregirlo.

Tal es el caso de observar que la marcha en rotación de las puntas del pie le impide correr, porque al meter el pie se tropieza frecuentemente.

Si no existe ninguna otra patología de base, es una situación normal en un niño en crecimiento. Una marcha en rotación interna patológica se deriva de alteraciones en el fémur, la tibia o de los pies (existe una correlación entre el pie plano y este tipo de marcha).

Anatómicamente se presentan las siguientes alteraciones:

1.- Anteversion femoral excesiva: el angulo de anteversion femoral es el ángulo que forma el cuello femoral con el fémur. En adultos, este ángulo esta entre 10° a 15°. En los niños, puede llegar hasta los 50° a 55°. Esto obliga al niño a centrar la cadera girando todo el miembro inferior hacia adentro, lo que secundariamente, lleva la punta del pie hacia dentro.

Esta posición les permite a los niños sentarse como los escribientes egipcios en W y los adultos no. En cambio, los adultos podemos hacerlo como los indios y a los niños les cuesta más. Esta situación es transitoria y se va corrigiendo espontáneamente a medida que va creciendo.

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Postura que favorece la rotación interna del pie.

2.- Torsión tibial interna: aquí es la tibia la que esta torsionada hacia dentro por lo que el tobillo y el pie también lo están. En función de la carga genética, lo corregirá espontáneamente.

3.- Metatarso aductor: aquí es el pie que esta deformado y girado hacia adentro. En algunos casos, pocos, puede ser necesario tratarlo. En resumen, la mayoría de los casos, estas situaciones son fisiológicas y pasajeras por lo que no le está ocurriendo nada malo al niño. No le va a perjudicar en su desarrollo ni repercutirá negativamente en su desarrollo ni repercutirá negativamente en su aparato locomotor.

Siguiendo en la línea que no es patológico lo que tiene el niño y que se va a corregir con el crecimiento. La única forma de corregir esto es mediante la cirugía, cortando el hueso y girándolo. No existen aparatos ni ejercicios que mejoren esto.
Rotundamente el niño que se sienta en W cuando se sienta en el suelo, lo hace porque es la postura más cómoda para él. Los adultos pueden sentarse por el mismo motivo y no en W al ser esta postura forzada. Salvo que el niño en esta postura durante muchas horas al día de forma continua, no va a provocar ningún daño.

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