Marcha y prótesis transfemoral

La marcha humana es un proceso de locomoción en el cual el cuerpo humano, en posición erecta generalmente, se mueve hacia delante, siendo su peso soportado alternativamente por ambos miembros inferiores. Se caracteriza a la vez que se distingue de la carrera por el contacto permanente del individuo con el suelo a través de al menos uno de sus pies (Nogueras et al., 1999).

La marcha normal es un ciclo que consta de una fase estática que constituye el 60% de la misma, ocurre cuando una pierna carga el peso del cuerpo y está en contacto con el suelo, y otra fase de balanceo o dinámica cuando avanza la otra pierna para dar el paso siguiente. Mientras tanto, los brazos se desplazan hacia delante y hacia atrás en dirección opuesta a la de las piernas. 

En un usuario de prótesis de pierna este ciclo se ve afectado por la faltante del segmento amputado, ambas fases se ven alteradas principalmente en las amputaciones arriba de rodilla, entre más alta sea la amputación mayor complicación en la marcha se presentará.

Durante la marcha se desarrollan los siguientes movimientos: Flexión de cadera, flexión de rodilla, integración de rodilla y tobillo, rotación de la pelvis alrededor de un eje vertical y báscula lateral de la pelvis. En términos generales, se puede dividir el mecanismo de la marcha en 3 fases que son el despegue, avance y apoyo. 


– Despegue: Mientras la rodilla se encuentra bloqueada en extensión, el sóleo y los gemelos impulsan la extremidad, levantando el talón del suelo, al mismo tiempo que la musculatura abductora y el cuádriceps del miembro contralateral evita que bascule la pelvis manteniéndola fija.

fase-de-despegue
Fase de despegue

En un amputado arriba de rodilla al tener incompletos los músculos del muslo  está fase se ve afectada significativamente, si la pierna que va a entrar en está fase es la de la prótesis, el paciente tendrá que mandar la mayor parte del peso corporal a la pierna contraria y en la prótesis mandar el peso a la punta del pie , en una prótesis con rodilla mecánica el paciente tiene que realizar un ligero movimiento de flexión de cadera para desbloquear la rodilla, si el muñón es muy corto la fuerza ejercida será mayor en comparación con un muñón largo la fuerza es mínima, mientras que la pierna contraria  a la amputación  se deben activar los músculos estabilizadores de la cadera y el cuádriceps.

Cuando la pierna contraria a la amputación entra en la fase de despegue el peso recae en un alto porcentaje en la prótesis, si el paciente presenta inseguridad esto provocará que el tiempo de carga en la prótesis sea menor ocasionando en muchos casos que el largo del paso de la pierna contralateral sea corto, esto en una marcha de larga distancia puede generar un exceso de gasto de energía así como una sobre basculación del lado de la prótesis.


– Avance: con la extremidad contralateral soportando toda la carga, la de referencia se eleva y se desplaza hacia adelante. Para ello se flexionan progresivamente la cadera y la rodilla, mientras que el tobillo y el pie se van extendiendo paulatinamente para evitar el roce con el suelo.

fase-de-balanceo
Fase de balanceo o avance

Si la extremidad que pasa a la fase de avance es la de la prótesis para evitar que está roce con el suelo, el paciente tuvo que generar una flexión de la rodilla protésica previamente crear una contracción mantenida del muñón acompañada de una flexión de cadera, el paciente debe ser muy consciente de la contracción del muñón cada vez que la prótesis esté en el aire con la finalidad de tener un mayor control, si el paciente no realiza este detalle la prótesis no lleva buena dirección y en muchos casos el contacto con el suelo la rodilla protésica puede quedar flexionada lo que puede provocar una caída.
En está etapa es prioritario trabajar una adecuada carga de peso en la prótesis de lo contrario el paciente mandará inmediatamente la extremidad no amputada al frente provocando pasos cortos.


– Apoyo en el suelo: Se inicia con el talón e inmediatamente implica a la totalidad de la planta del pie, manteniendo la rodilla ligeramente flexionada. En este momento comienza la fase de despegue de la extremidad contralateral.

fase-de-contacto-del-talón
Fase de contacto del talón

En el caso de la extremidad amputada la semiflexión de la rodilla protésica en dispositivos de baja tecnología es nula ya que estar presente puede provocar una caída, cuando el usuario de la prótesis realiza el contacto del talón antes debió crear una serie de movimientos para que este contacto tenga dirección y la rodilla protésica logre extenderse en un solo movimiento, una vez que  está seguro de la extensión de rodilla podrá trasladar el resto del peso al pie protésico para que logre soportar el peso adecuadamente, si el paciente solo se queda apoyando el talón el mismo mecanismo lo moverá hacia atrás, este  movimiento es inestable y corre el riesgo de perder el equilibrio.

Las prótesis de alta tecnología si permiten la semiflexión de la rodilla protésica esto es favorecedor para el paciente ya que le permite  disminuir el gasto de energía.

La marcha del paciente amputado transfemoral se ve afectada significativamente ante la pérdida de la articulación de la rodilla, la rehabilitación física es vital para preparar al paciente preprotésico y durante la adaptación de la marcha.

En los siguientes enlaces podrás obtener información similar al tema:

Diseños de los sockets transfemorales

Consejos para usar una prótesis transfemoral

En Mediprax México somos especialistas en el equipamiento de pacientes con amputación de miembro inferior o superior. Recuerda que cada paciente es distinto, por lo tanto, es importante realizar una evaluación con el fin de diseñar la prótesis que brinde un cambio de vida real y funcional de acuerdo a tus características y necesidades.

Si deseas mayor información agenda tu cita aquí.

Síguenos en nuestras redes sociales:

Grupo de Facebook: Amputados Unidos  

Facebook: Mediprax México

Instagram:@medipraxmx

YouTube: Mediprax México

Email: hola@mediprax.mx

“Creemos en servir para el bien ser, personalizando tu felicidad con cambios de vida extraordinarios”. Mediprax.

Referencias

Nogueras, A. M., Calvo, J. L., Barbero, F. J. & Sánchez, C. (1999). Fases de la marcha humana. Revista Iberoamericana de Fisioterapia y Kinesiología, 2(1). https://www.elsevier.es/es-revista-revista-iberoamericana-fisioterapia-kinesiologia-176-articulo-fases-marcha-humana-13012714

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.